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revestimientos
 
 

Revestimientos

Existen muchos y diversos aspectos dentro de la llamada "fachada" de una vivienda, pero una de las dimensiones que más peso tiene en el universo de una construcción la ocupan los revestimientos; y no es para menos, porque revestir es "vestir un inmueble", y vamos e encontrar esta "vestimenta" en pisos y paredes y techos, y también en otros espacios no tan obvios, como piscinas, encimeras, vestuarios, jardines, baños, columnas, escaleras, terrazas y balcones.

En los tiempos que corren, el mercado se ha cargado de una enorme variedad de materiales, texturas, calidades y precios en el arte de revestir, poniendo como ejemplo la madera, los azulejos, las venecitas, la piedra, el cemento decorativo, el vinilo, el plástico de imitación y las pinturas especiales para cubrir ciertas superficies como azulejos deslucidos, el yeso, el cartón cementado, las telas, el papel, y un gran etcétera.

 
     

La elección del revestimiento

 

Cada clase de revestimiento refleja un estilo, y trae consigo una carta de presentación, y así resultan ser los decoradores quienes conocen, como nadie, qué tipo de revestimiento puede aparejar ambientes más grandes, volverlos más cálidos, hacerlos más coloridos, y finalmente más confortables.

Pero no solamente los que se encuentran en el interior de la vivienda son los más importantes, sino que los materiales para el exterior de la misma terminan siendo claves, porque estos, además, deben preservar y proteger las paredes, las fachadas, y los perímetros de la vivienda de las inclemencias del tiempo, el paso de las estaciones y su erosión, así como cualquier tipo de desgaste, así que se vuelve crítico estudiar muy bien antes de comprar cualquier producto para revestir las paredes y los pisos, y en este análisis caben la orientación de una propiedad, el clima de la región (seco, lluvioso, temperaturas muy altas o bien tan bajas que posibiliten nieve), la humedad promedio y la presencia o ausencia de vegetación.

Los revestimientos externos, más comunes en las casas, negocios y edificios de apartamentos es el hormigón fratasado, que es el que le da la terminación a las paredes, y el que protege de las temperaturas y de los cambios de clima. Además, dentro de su fórmula suelen aplicarse aditivos que protegen a la pared de la humedad y la corrosión de los agentes climáticos.

Para los pisos externos, suelen ofrecerse muchos productos como las lajas, que son gajos de roca que se colocan de manera despareja para dar ese toque rústico que tiene esa piedra, que, además de ser altamente cálida y decorativa, se considera de lo más resistente. El cemento aquí también aparece elegido por antonomasia, al que se le pueden agregar, de manera prefigurada, cerámicos, madera, mármol, baldosas, y hasta ladrillos de barro cocido.

Lo cierto es que para los exteriores hay de todo y para todos los gustos, y para todos los presupuestos, porque los revestimientos de hoy contemplan a la vez de comodidad, decoración y toques distinguidos.

Los revestimientos acrílicos, tienen mucho brillo, estos imitan perfectamente la piedra natural, es muy sencillo de lograrlos, de mantenerlos, y corresponden a las tendencias de los últimos tiempos. Revestir con los tradicionales cementicios, es sinónimo de durabilidad, y ofrece infinidad de colores y texturas, estas se usan tanto afuera como dentro de las viviendas y desde luego que jerarquizan las construcciones.

Los revestimientos pétreos brindan a las superficies resistencia y rusticidad, a la vez que decoran los ambientes tanto externos como internos de una vivienda. Para los interiores, encontramos una infinidad de ellos, pero cada uno es correspondiente al lugar al que será destinado, por ejemplo si hablamos del baño, las venecitas son perfectos por cuanto combinan resistencia decoración y estilo, son altamente durables y el paso del tiempo no les hace mella, volviéndolos prácticos para pisos, paredes, piscinas, encimeras, vestuarios, etcétera. Los encontramos en una variedad inmensa de colores, tamaños, y texturas, que hasta se nos puede dificultar la elección, por lo vistosos que son todos, y cada uno de ellos tiene una belleza sin igual.

Para las cocinas, encontramos piedra, mármol, azulejos, cerámicos, tanto para los pisos como para las paredes, y la elección depende del estilo de la cocina, del tamaño, y de la disposición de los muebles.

Cuando elegimos los revestimientos para cualquier parte de la casa, en lo que hay que pensar es en la comodidad, en el estilo, y en la practicidad en la manutención tanto de limpieza como en reparaciones. Por ejemplo, para los azulejos o cerámicos ya envejecidos por el tiempo, rayados o decolorados, existen pinturas especiales para volverlos como nuevos. Estas son pinturas acrílicas especialmente formuladas para conseguir un alto valor resistente y decorativo, solo hay que limpiar bien las superficies viejas, y se procede a la pintura de amanera corriente, con rodillo.

En cuanto a los pisos, elegiremos los que se adecuan al ambiente en cuestión, por ejemplo en las habitaciones podemos pensar en la madera, que es muy cálida, en las alfombras, en los pisos de vinilo, o en las cerámicas.

 
     
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La importancia de un buen revestimiento

Lo cierto es que los revestimientos, tanto de paredes externas, como internas o de pisos externos o internos, escaleras y columnas, hay que pensarlos como un todo, es decir, del mismo modo que nosotros, al vestirnos para una fiesta, buscamos combinar colores ya sea por afinidad o por contraste, así debemos pensar en el revestimiento de una propiedad.

Así como la ropa es para nosotros, el revestimiento lo es para una fachada. Por eso es de vital importancia que pensemos bien antes de adquirir los productos que formarán parte de los revestimientos de nuestras casas, ya que contamos con una infinidad de productos que el mercado tiene y lanza en forma continua, a diferencia del pasado que había dos o tres productos de los cuales uno de ellos era muy caro, con lo cual, las personas debían conformarse con lo poco que había.